Un poema para la amistad
En el rincón del alma, un tesoro se esconde, un lazo de afecto, sincero y profundo, bajo el cielo estrellado, la amistad responde, a la llamada del corazón fecundo.
En el rincón del alma, un tesoro se esconde, un lazo de afecto, sincero y profundo, bajo el cielo estrellado, la amistad responde, a la llamada del corazón fecundo.
Es como un dulce néctar, que sacia la sed, un abrazo cálido, que acoge sin medida, cuando la vida golpea y se hace cruel, es la luz que nos guía en la oscuridad perdida.
Un poema para la amistad, en letras tejido, de risas compartidas y lágrimas secadas, en los momentos duros, siempre unido, en cada paso del camino, siempre a tu lado.
Los amigos son tesoros que el tiempo no marchita, son la chispa que enciende la alegría en el alma, son las manos tendidas en la lucha bendita, que transforman la tristeza en una calma.
En cada sonrisa compartida se fortalece, este lazo que une corazones en danza, la amistad, un regalo que el tiempo enriquece, un poema que nunca se apaga ni descansa.
Por siempre brille el resplandor de esta llama, que la amistad nos abrigue en cualquier estación, y que en cada verso escrito con amor y llama, encontremos la eterna magia de la unión.
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