Terror Hospital Tacuarembó: Segunda Entrega
Título: "El Legado de las Sombras"
Capítulo 12: El Regreso de Marta
Marta despertó en una habitación desconocida, con el sonido de un monitor cardíaco marcando cada latido de su corazón. Su memoria era un rompecabezas: solo recordaba la figura oscura, los gritos de Ramiro y Ana, y luego... nada. El personal del hospital la encontró tirada en la entrada, con heridas superficiales y un frío que parecía emanar de su propio cuerpo.
"¿Qué pasó en el piso 11?" le preguntó el doctor Pérez, pero Marta solo podía temblar. Cada vez que intentaba recordar, una voz susurraba en su mente: "No estás sola..."
Marta fue dada de alta, pero algo había cambiado en ella. Desde aquella noche, comenzó a tener sueños recurrentes: niños llorando, sombras que la seguían y una puerta que se abría lentamente, revelando un vacío infinito. Peor aún, en su casa, las luces parpadeaban y las puertas se abrían solas. La presencia del piso 11 la había seguido.
Capítulo 13: El Diario de Ana
Mientras intentaba recuperarse, Marta recibió un paquete anónimo. Dentro, encontró el diario de Ana, la enfermera veterana que había desaparecido en el piso 11. Las páginas estaban llenas de notas sobre los fenómenos paranormales y una investigación que Ana había llevado a cabo en secreto.
Ana había descubierto que la maldición del piso 11 no solo estaba ligada al orfanato y las brujas, sino también a un ritual antiguo que se realizaba en el cementerio indigente. Los niños del orfanato habían sido sacrificados para abrir un portal hacia "el otro lado", y las brujas habían sellado el portal con su propia sangre antes de ser quemadas. Pero el sello se había roto cuando el hospital construyó el piso 11 con los ladrillos del cementerio.
En la última página del diario, Ana había escrito: "El portal está abierto. Ellos quieren salir. Solo hay una manera de cerrarlo: encontrar el relicario de las brujas. Está aquí, en el hospital."
Capítulo 14: El Relicario Perdido
Marta decidió regresar al hospital, esta vez con un propósito claro: encontrar el relicario y poner fin a la maldición. Sabía que no podía hacerlo sola, así que contactó a un grupo de investigadores paranormales liderados por Sofía, una experta en rituales antiguos.
El equipo se infiltró en el hospital de noche, evitando a los guardias de seguridad. Con la ayuda del diario de Ana, localizaron una habitación secreta detrás de una pared falsa en el sótano. Dentro, encontraron objetos rituales: velas negras, dagas oxidadas y, finalmente, el relicario: un pequeño cofre de plata con símbolos grabados.
Pero al tocarlo, una fuerza invisible los arrojó contra la pared. Las sombras se materializaron, formando figuras humanas deformadas. "No pueden detenernos..." resonó en la habitación.
Capítulo 15: El Ritual Final
Sofía explicó que el relicario era la clave para cerrar el portal, pero necesitaban realizar un ritual en el piso 11 a la medianoche, cuando el velo entre los mundos era más delgado. Marta, a pesar de su miedo, accedió a acompañarlos.
En el piso 11, el ambiente era opresivo. Las luces parpadeaban, y los susurros se convertían en gritos. Sofía colocó el relicario en el centro del pasillo y comenzó a recitar un cántico en latín. Las sombras se agitaron, enfurecidas, y una figura alta y oscura emergió de la pared.
"No nos iremos..." rugió la figura, avanzando hacia ellos.
Marta, inspirada por una fuerza desconocida, tomó el relicario y lo abrió. Una luz cegadora llenó el pasillo, y las sombras comenzaron a desvanecerse. La figura oscura gritó de dolor mientras se desintegraba.
Capítulo 16: El Precio de la Paz
Cuando la luz se desvaneció, el piso 11 estaba en silencio. Las sombras habían desaparecido, pero el relicario se había roto en pedazos. Sofía explicó que el portal estaba cerrado, pero no para siempre. El relicario era el único sello, y ahora estaba destruido.
Marta sintió una mezcla de alivio y temor. Aunque el piso 11 estaba en calma, sabía que las sombras no habían sido destruidas, solo contenidas. Y algo dentro de ella había cambiado: desde aquella noche, comenzó a escuchar susurros en sueños, y su reflejo en el espejo a veces parecía sonreírle cuando ella no lo hacía.
Capítulo 17: La Nueva Amenaza
Un mes después, el hospital reabrió el piso 11. Los fenómenos paranormales habían cesado, pero Marta sabía que era solo cuestión de tiempo antes de que algo peor sucediera. Una noche, recibió una llamada anónima. Al otro lado de la línea, una voz susurrante dijo: "El portal no está cerrado... y tú lo sabes."
Marta miró hacia el hospital desde su ventana. Las luces del piso 11 parpadearon una vez, y luego se apagaron. Algo había regresado.
Epílogo: El Ciclo Eterno
El hospital de Tacuarembó sigue en pie, pero el piso 11 nunca volvió a ser el mismo. Los trabajadores evitan hablar de él, y los pacientes que lo mencionan son transferidos de inmediato. Marta, ahora recluida en su casa, sigue escuchando los susurros. Sabe que las sombras no se han ido, solo esperan el momento adecuado para regresar.
Y en lo más profundo del piso 11, una puerta invisible comienza a abrirse lentamente...
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